Los Gigantes
Centinelas de corazón pétreo
que aguantáis el perenne empuje
que soportáis el sonoro desgaste
de los incesantes abrazos de sal.
Leales compañeros de batalla
anhelantes vigías que esperan tierra hermana
resignados sabiendo que nunca la podrán tocar
conformandose son la brisa de su aroma.
Imponentes guerreros de pose tranquila
inamovibles al desánimo
inaccesibles sus ojos
respetados, admirados, venerados.
Hoy me es fácil sentir vuestra compañía
vuestra sorda pero cálida presencia
vuestra incorruptibilidad
Hoy habéis compartido conmigo mi soledad
Pequer
que aguantáis el perenne empuje
que soportáis el sonoro desgaste
de los incesantes abrazos de sal.
Leales compañeros de batalla
anhelantes vigías que esperan tierra hermana
resignados sabiendo que nunca la podrán tocar
conformandose son la brisa de su aroma.
Imponentes guerreros de pose tranquila
inamovibles al desánimo
inaccesibles sus ojos
respetados, admirados, venerados.
Hoy me es fácil sentir vuestra compañía
vuestra sorda pero cálida presencia
vuestra incorruptibilidad
Hoy habéis compartido conmigo mi soledad
Pequer

